La mayoría de los retrasos en un proyecto web no vienen del diseño ni del desarrollo. Vienen de decisiones y materiales que llegan tarde. Preparar algunas cosas antes de la primera reunión hace que la propuesta sea más precisa y el proyecto más rápido.
1. Un objetivo claro
Escribe en una frase qué debe conseguir la web: más consultas, reservas online, ventas o presentar la empresa de forma profesional. Todas las decisiones posteriores dependen de esto.
2. A quién quieres llegar
Describe a tus clientes habituales: qué necesitan, qué preguntas hacen antes de comprar y qué dispositivo usan. Si trabajas en varios países o idiomas, anótalos.
3. El contenido que ya tienes
- Textos que describen tus servicios o productos
- Fotos y vídeos sobre los que tienes derechos
- Logotipo y archivos de marca, a ser posible en formato vectorial
- Textos legales como las políticas de privacidad y de cookies
4. Referencias
Reúne dos o tres webs que te gusten y anota qué te gusta de cada una. Es más útil que describir un estilo con palabras.
5. Detalles prácticos
- Quién tiene acceso al dominio y al alojamiento actual
- Qué herramientas deben conectarse con la web, como reservas, email o CRM
- Quién actualizará el contenido tras el lanzamiento
- Cualquier fecha fija, como un lanzamiento o una feria
Con estos puntos preparados, la primera conversación puede centrarse en soluciones en lugar de en recopilar información.